Little Egret

Las fascinantes aves de Gran Canaria

28 de Mayo 2025

Apodada como “el continente en miniatura”, en Gran Canaria abundan los microclimas, paisajes y hábitats diversos. Desde las doradas Dunas de Maspalomas en el sur, hasta la verde y escarpada costa norte, la isla es un mosaico de calas y playas recónditas, barrancos exuberantes, humedales de gran valor ecológico y laderas montañosas cubiertas de pinares. Gracias a su singular geología y a sus patrones climáticos, Gran Canaria alberga entornos variados, como los bosques de pino canario —remanentes de antiguos bosques de laurisilva— y una franja costera dominada por acantilados cubiertos de vegetación adaptada a la cercanía del mar. Estos hábitats constituyen el hogar de numerosas especies endémicas de fauna y flora, muchas de ellas exclusivas de la isla. 

Pinos canarios en Gáldar

Por qué Gran Canaria es un paraíso para los amantes de las aves 

Gran Canaria es un paraíso para los amantes de la naturaleza, y muy especialmente para los aficionados a la ornitología. En la isla se han identificado más de 70 especies de aves reproductoras, y su posición estratégica en la ruta migratoria afro-euroasiática convierte a Gran Canaria en un refugio estacional para más de un centenar de especies migratorias. Por su valor ecológico, una parte considerable del territorio insular ha sido declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO. 

Nuestros huéspedes alados

Grand Hotel Residencia es una base ideal para quienes desean disfrutar de la observación de aves en un entorno tranquilo y distinguido. Ubicado en un apacible oasis de palmeras, el hotel permite avistar con facilidad aves como la colorida abubilla, con su característica cresta, o las elegantes garcetas comunes, pequeñas garzas blancas que a menudo merodean por los jardines del hotel. También es habitual oír y ver las llamativas cotorras de Kramer, de largo plumaje verde y cola alargada, fácilmente reconocibles por su característico y repetitivo chillido. 

Rose Ringed Parakeet

Las villas del Grand Hotel Residencia, adornadas con buganvillas, se encuentran a escasa distancia de dos de los lugares más destacados para la observación de aves en la isla: La Charca de Maspalomas y el Parque Tony Gallardo, lo que convierte al hotel en un enclave perfecto para una experiencia de descubrimiento pausada y relajante. 

Un humedal de ensueño para los observadores de aves

La Charca de Maspalomas, una laguna salobre rodeada de tarajales y juncos, es uno de los espacios más importantes para la avifauna acuática de Canarias. Parte de una reserva natural protegida, este humedal acoge a aves acuáticas residentes y migratorias, que lo eligen como lugar de descanso y anidamiento. El paseo que bordea la laguna es un excelente punto de observación, desde donde, con algo de suerte, se pueden avistar hasta 24 especies distintas de aves, entre ellas la majestuosa garza real, el pequeño correlimos tridáctilo, o el esbelto y elegante halcón tagarote. 

Charca de Maspalomas

Donde se dan cita la naturaleza, las aves y la tranquilidad

Al norte de las Dunas de Maspalomas se encuentra el Parque Tony Gallardo, un frondoso y cuidado jardín botánico, conocido por su gran riqueza biológica. Su privilegiada ubicación, junto a La Charca, lo convierte en un santuario tanto para aves endémicas como migratorias, atraídas por los diversos puntos de agua distribuidos por todo el parque. 

A lo largo de sus senderos, los visitantes pueden pasear entre tarajales y palmeras autóctonas, y avistar especies como el morito común, de plumaje oscuro con matices verde esmeralda y rojizos, o el mosquitero canario, un pequeño pájaro de color oliva endémico de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. 

Desde su inauguración, el apacible y hermoso espacio del Parque Tony Gallardo se ha consolidado como uno de los principales lugares para la observación de aves y la educación ambiental en el sur de Gran Canaria.

La conservación comienza con el conocimiento. Sin conciencia, no podemos valorar lo que existe. Y sin ese primer paso, es difícil avanzar hacia el siguiente: amar y proteger.

Este fue el mensaje central de una de las recientes charlas celebradas en el Parque Tony Gallardo. 

Tony Gallardo Park

Aves icónicas de Gran Canaria que no se puede perder

Y Gran Canaria —hogar de numerosas especies de aves únicas— ofrece mucho que amar y proteger. Entre ellas se encuentra el zarapito trinador, cuya extraordinaria migración desde las frías latitudes del norte de Europa y Asia puede observarse en ocasiones desde la costa: bandadas de hasta 70 ejemplares cruzan los cielos canarios a baja altura. 

Eurasian whimbrel

El vuelvepiedras común, un pequeño limícola conocido por su peculiar hábito de voltear piedras en busca de alimento, es tan abundante que a menudo pasa desapercibido para los ojos inexpertos. Curiosamente, no hay dos vuelvepiedras con el mismo patrón de plumaje. 

Ruddy Turnstone

El camachuelo trompetero, un ave esteparia en declive, debe su nombre a su canto que recuerda al sonido de una trompeta. Este pájaro rosado de pico corto sobrevive en determinadas zonas áridas del sur de Gran Canaria. 

Algunas aves llevan siglos habitando la isla; otras, como el tarro canelo —un ave acuática de aspecto llamativo y semejante a un ganso— han llegado recientemente, colonizando nuevos territorios desde el continente africano, a tan solo cien kilómetros de distancia. 

Mejores horarios y consejos para el avistamiento de aves en Gran Canaria

En Grand Hotel Residencia compartimos la convicción de que la protección empieza con la observación, y que observar con atención es el primer paso para aprender a valorar el entorno. Por ello, invitamos cordialmente a nuestros huéspedes a explorar los santuarios de biodiversidad que rodean el hotel. 

El Parque Tony Gallardo abre de lunes a viernes, de 8:00 a 13:30. Las primeras horas de la mañana y los momentos previos al atardecer suelen ser los más propicios para la observación de aves. Por su parte, La Charca de Maspalomas adquiere un aire mágico tanto al amanecer como al anochecer, cuando el canto de las aves y la luz tenue del sol crean una atmósfera casi onírica. 

La temporada alta de migración se extiende entre octubre y marzo, por lo que aquellos interesados en la observación ornitológica pueden considerar planificar su estancia durante esos meses. 

Al explorar espacios naturales protegidos, recuerde siempre actuar con respeto: siga los senderos señalizados, evite molestar a la fauna y procure no dejar rastro. Lleve prismáticos, vista colores neutros y, si lo desea, considere contratar un guía local, que podrá enriquecer su experiencia con información valiosa y conocimientos expertos. 

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